miércoles, 29 de septiembre de 2010

DELITOS EN LA RED

Desde hoy habréis observado que figura en el blog el logo “yo denuncio”, se trata de un enlace que os lleva a la página de la unidad central operativa del Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia civil.

Desde aquí podemos informar de cualquier timo o estafa que se produzca a través de la red y que conozcamos, o denunciarlo directamente.

Desde la página, se ofrecen consejos de seguridad para internautas, empresas, padres, los más pequeños, sobre comercio electrónico etc.

Podemos consultar las preguntas más frecuentes sobre seguridad en la red y visitar enlaces de seguridad.

Así mismo el Grupo de delitos telemáticos (GDT), publica noticias y alertas de seguridad sobre los últimos timos en la red.

El grupo, además de en el enlace que os pongo, lo podeis seguir en:

facebook (http://www.facebook.com/GrupoDelitosTelematicos)

y en Twitter (@GDTGuardiaCivil)

martes, 28 de septiembre de 2010

LA GATA DOLORES

Con el mono de gato que nos viene caracterizando desde la pasada primavera, no es de extrañar que cuando Dolores llegó hasta nuestra puerta y con ojillos de gata melosa dijera “miau”, mi hija se descacharrara.

Ya hace más de un año de que llegara a nuestra casa vía adopción por Internet Chanel, una gata negra de ojos verdes que nos cautivó. Era tan sumamente pequeña que hecha un ovillo dormía sobre mi sandalia mientras cenábamos en el patio.

Chanel fue creciendo, y sus trastadas también. No era cariñosa, era independiente e iba muy a su aire, era temerosa de lo extraño y se asustaba cuando abríamos la puerta de la calle.

Pero cuando se hizo adulta cambió el carácter, y era frecuente verla subida en el radiador de la ventana, mirando a través de ella, con esa cara triste de preso. También se le veía al acecho de la portada cuando encerraba el coche, hasta que una noche, con nocturnidad y alevosía aprovechó el momento en que salí a tirar la basura para darse a la fuga. Se marchó con su libertad.

Parecía que se la había tragado la tierra, nunca más volvió, ni para comer.

Hasta que una mañana temprano en esas rutas rutinarias que en su búsqueda hacía todas las mañanas, me la encontré saliendo de un callejón, en compañía de amistades, gatunas por más señas. La llamé, me miró, se giró y pasando de mí prosiguió con su camino y sus compañías.

Algún mes después dejamos de verla definitivamente, pero respetamos su decisión, quería ser libre.

La gata Dolores, es justamente lo contrario, un ser libre y callejero que se presenta ante nosotros cariñosamente, y después de cenarse el pienso de Chanel se va, y otro día vuelve, y otro más, y de repente también viene a la comida, y días más tarde al desayuno.

Nos ha cogido los horarios, a las 7 de la mañana ya está en la puerta de la calle y si nos retrasamos en salir maúlla, y más todavía ahora duerme en la ventana.

Y ya rizando el rizo y con la excusa de que llovía, hace unos días aprovechó el momento en que encerraba el coche para tomar posesión de la cesta de Chanel.

Que diverso es el mundo, mientras unas aprovechan el resquicio de la puerta para salir otras lo aprovechan para entrar, unos buscan libertad, otros cariño y cobijo

domingo, 26 de septiembre de 2010

OTRA VEZ EL DICHOSO ARMARIO

Con más pereza que ganas tengo que liarme esta tarde con el armario. Se acabó el verano y no puede pasar de esta semana el colocar la ropa de invierno y sacar la de verano, no tengo ropa de otoño ni de primavera.

Aquí en la Mancha pasamos de los extremos del riguroso verano a los del invierno. A lo sumo unos días de pseudo otoño o verano flojo que siempre comienza a partir de la Romería del 15 de agosto y que llega hasta las fiestas del Cristo, a veces menos. Ese es el verano que me gusta, calorcito lo justo y por el día, pero dura tan poco que el que madrugó no lo vio.

Y comienzo, tan metódico y tan ritual como todos los años. Saco toda la ropa del armario y la dejo sobre la cama, y comienza la letanía de lamentos y añoranzas de todos los años.

Evoco el ya parece que lejano mes de mayo cuando hice la operación inversa, y con alegría e ilusión preparé la ropa del tan ansiado verano, al tiempo que preparaba las camisas y camisetas. “anda de esta no me acordaba”, y cada prenda te trae unos determinados recuerdos y te pasas no la tarde sino el día entero en silenciosa tertulia con la ropa.

Hoy es lo contrario. Saco las mangas largas, me dan grima sólo de mirarlas, y los jerseys y las chaquetas, y me doy cuenta que no me gusta el invierno, ¡fíjate, dos meses quejándome del calor y ahora resulta que lo echo de menos!

Y cada camisa que guardo, un remordimiento por no haberla usado, y otra camiseta que no he estrenado, y otro bañador que no me he puesto. Se apodera de mí una sensación de angustia, de pensar que no he aprovechado el verano como yo pensaba hacer. Sensación de no haber hecho nada, y me consuelo ¡es que con la modorra que íbamos a hacer! Fustración o remordimiento de no haber aprovechado esos días tan largos y promesas para mis adentros de que el próximo verano será diferente. Lo viviré lleno de vitalidad, no voy a parar, y me voy a poner todas las camisas y camisetas.

Esta vez tardo poco, guardo en el ropero toda la ropa de verano, coloco en mi armario y dejo todo preparado para el invierno. A partir del lunes vestiré de invierno, dejaré de ser el último de Filipinas, siempre me niego a la llegada el invierno, me resisto a la realidad y ando por ahí en pantalón corto y chanclas pisando charcos.

Para el invierno no hago propósito ni programo, me dejo llevar. Ya he terminado, cierro la puerta del armario y llego a una conclusión: no es que me guste el verano y no me guste el invierno, porque de los dos me quejo. A mi lo que me gusta es la luz, la claridad, el día, los días llenos de luz y salir al anochecer a la calle a tomar el fresco y a hablar con los vecinos.

Odio el túnel de la noche que comenzamos y que no se acabará hasta pasada la Semana Santa.

sábado, 25 de septiembre de 2010

FINALIZAN LOS CURSOS EN EL CENTRO DE DIA DE INFANTES


La ultima semana de curso, coincide con la última semana de mes. Me despido del Centro de Día de Villanueva de los Infantes, hasta la próxima.

Durante este mes hemos realizado el curso de creación de blogs en la página www.ciudadanosdecastillalamancha.net y también el de tramítalo por Internet. Con esto nos despedimos nuevamente hasta el 2011 que seguiremos haciendo más cursos. Ahora toca que los alumnos sigan practicando para no olvidar lo aprendido y seguir navegando e investigando. Como decimos muy a menudo, esto no tiene fin.

Ahora me toca replegarme a Montiel par estar durante octubre y noviembre en la Universidad Popular, con el proyecto de mayores y los iníciate para mujeres, terminar un grupo en Carrizosa y otro grupo de mayores en Alcubllas.

Y volver a empezar, preparando y programando el año próximo

martes, 21 de septiembre de 2010

EL PESCADOR

Hace ya tiempo, y a través del correo electrónico me llegó este relato que trascribo. Lo leí, lo disfruté, pero no lo guardé. Hoy que vuelve a aparecer en mi correo, quieroo compartirlo con vosotros.
Merece la pena reflexionar sobre la vida, los objetivos que nos marcamos y lo que podemos perder por el camino para llegar al mismo lado.

Un hombre de negocios norteamericano estaba en el embarcadero de un pueblecito costero de México cuando llegó una barca con un solo tripulante y varios ATUNES muy grandes.
El norteamericano felicitó al mexicano por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo había tardado en pescarlo.
El mexicano replicó: Oh! Sólo un ratito.
Entonces el norteamericano le preguntó por qué no se había quedado más tiempo para coger más peces.

El mexicano dijo que ya tenía suficiente para las necesidades de su familia.
El norteamericano volvió a preguntar:
¿Y qué hace usted entonces con el resto de su tiempo?
- El mexicano contestó: - Duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer, voy cada tarde al pueblo a tomar unas copas y a tocar la guitarra con los amigos. Tengo una vida plena y ocupada, señor.
- El norteamericano dijo con tono burlón:
- Soy un graduado de Harvard y le podría echar una mano. Debería dedicar más tiempo a la pesca y con las ganancias comprarse una barca más grande. Con los beneficios que le reportaría una barca más grande, podría comprar varias barcas. Con el tiempo, podría hacerse con una flotilla de barcas de pesca. En vez de vender su captura a un intermediado, se la podría vender al mayorista; incluso podría llegar a tener su propia fábrica de conservas. Controlaría el producto, el proceso industrial y la comercialización. Tendría que irse de esta aldea y mudarse a Ciudad de México, luego a Los Ángeles y finalmente a Nueva York, donde dirigiría su propia empresa en expansión.
- Pero señor, ¿cuánto tiempo tardaría todo eso?
- De quince a veinte años.
- Y luego ¿qué?
- El norteamericano soltó una carcajada y dijo que eso era la mejor parte:
- Cuando llegue el momento oportuno, puede vender la empresa en bolsa y hacerse muy rico. Ganaría millones.
- ¿Millones, señor? Y luego ¿que?
- Luego se podría retirar. Irse a un pequeño pueblo costero donde podría dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con sus nietos, hacer la siesta con su mujer e irse de paseo al pueblo por las tardes a tomar unas copas y tocar la guitarra con sus amigos.


Bueno, pero eso es lo que hago ahora señor ¿Por qué tengo que esperar veinte años
?


domingo, 19 de septiembre de 2010

Labordeta


Tuve la oportunidad de conocer, saludar y conversar con Labordeta hace 5 años en Madrid. Vestido de persona normal cono él diría. Percibí que el personaje no existe, el no era personaje, era persona.
Trasmitía lo que era, tal como era se mostraba, llano y cercano y hablando claro.
Hablamos de Montiel, con tal naturalidad como si hubiese vivido aquí toda la vida. Hablamos, le pregunté por su trabajo en el Congreso, y con su fina ironía me comentó el día a día de su segunda legislatura.
Descansa en Paz

lunes, 13 de septiembre de 2010

LA ROMERIA DE ANTES


Hace unos días, Pedro Mena Arias me enseñó esta fotografía que debe de ser de la romería de hace unos 45 años.
El motivo no fue otro que reconociera a parte de mi familia y a mi mismo. Después de trabajar un poquito con la imagen original y de comprobar los milagros del photoshop, he podido quitar algún que otro pliegue.